Nace Magdalena Menasés Rovenskaya
  • En 1935 nace en central Baltoni, hoy Los Reynaldos, Ángel Iñigo Blanco de Anaya, quien desde muy pequeño comenzó a llamar la atención de sus padres, familiares y vecinos por su empeño de moldear en barro y cera figuras de animales que resultaban atractivas; hermosos caballos, perros, rígidas jicoteas y grandes sapos salían interminablemente de las manos del muchacho.

Iñigo no estudió Artes Plásticas, ni siquiera clases elementales de dibujo, es un autodidacta con un talento innato increíble, pero incomprendido en la época de su niñez y juventud. Al trascurrir el tiempo y a pesar de las carencias económicas, la recia voluntad de este escultor empírico que un día prefirió esculpir y alternar los aperos de labranza con las gubias que el mismo fabricaba se mantuvo firme. Fue entonces cuando se le ocurrió la idea de aprovechar las rocas calizas reunidas en las faldas de las montañas del Alto de Boquerón de Yateras para crear, en diciembre de 1978, un elefante de tamaño natural, primera pieza de su célebre Zoológico de Piedras. A ésta le siguieron otras y otras en la falda de la loma, ascenso que termina con una Aldea Taína. Su obra es parte de nuestro patrimonio.

  • En el año 2002 los guantanameros recibieron la triste noticia que en la ciudad de La Habana había fallecido Concepción Bravo Rodríguez, Conchita, destacada pianista, pedagoga, compositora, arreglista, directora de orquestas y agrupaciones musicales, de coros y bandas infantiles.

Conchita comenzó sus estudios musicales con el maestro Buenaventura Yáñez en la academia Orbón de esta ciudad, donde adquirió su título de profesora en 1923 con altas calificaciones, por lo que se le honró con una mención honorífica. Fue la primera mujer en Guantánamo que dirigió una orquesta de baile, "La Orquesta Conchita Bravo", que a su vez amenizaba en el teatro Fausto las películas silentes. Entre sus composiciones musicales están los danzones, que fueron estrenados por su agrupación.

  • El 25 de diciembre de 1911 nace en San Petersburgo, Rusia, Magdalena Menasés Rovenskaya, “la rusa” de Baracoa. Tras múltiples recorridos por diversos países llega a La Habana alrededor de los años 30, donde se vincula al mundo artístico de la época. En 1949, junto a su esposo Alberto Menasés, se establece en Baracoa, donde desarrolla una activa vida cultural y social. Como reconocimiento a su noble labor la ciudad primada de Cuba la acogió como hija distinguida.

En la novela La consagración de la primavera, de Alejo Carpentier, fue la rusa el personaje protagónico, encarnado en Vera, una hermosa mujer que un día se instaló en Baracoa. La rusa fue fuente de inspiración además, de varios artistas locales.

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